Que inocente me recuerdo entre tus manos, la primera vez, la primera de todas, si, es difícil recordar quien fue la primera y quizás la única, porque los hombres no tenemos memoria suficiente, pero, y tú? Me recuerdas? Sabes de mi? lo que ha pasado? Cuanto he caminado queriéndote encontrar, si, deambulo en las calles de la ciudad buscando una foto tuya, aquella donde estas mirando al cielo, ese cielo que se parece tanto a ti, tan lindo, tan fresco, tan resplandeciente.
Ojala pienses en mi y derrames una lagrima, por el amor bonito, por el tequila, por la velas blancas, por el incienso de mirra, porque nos conocimos, porque prendido estoy de tus ojos negros, porque jamás podre olvidarte, porque te quise tanto y aun lo hago, porque “nunca significaste nada para mí”, porque los dos nos ignoramos aquella vez, porque aun usas ese perfume que te regale, por que fuiste y seguirás siendo parte de mi alma, aunque ya no habitas este corazón, porque te saliste para siempre, porque me dejaste llorando aquella tarde, porque tuve que aprender a vivir sin ti y porque a veces sin querer queriendo suspiro en silencio por lo que fue mi primer amor.
Ficticio
Rigoberto Tovar Scott
12-jun-08