sábado, 25 de enero de 2020

Ave de Fuego

Aveces pienso en ti, con todo mi cuerpo
soy un ave de fuego, que no deja de arder
Incendiando la vida y la mortalidad con besos apasionados
Besos con olor a brandy y a estupidez.

aveces suelo recordarte, me siento a escuchar música
y vuelo en el tiempo, me convierto en un animal
lleno de nostalgia y viejos recuerdos
muriendo a ratos, viviendo en silencios

la soledad no forma parte de mi vida
vivo cautivo en una simulación
ese sueño encantado en donde no paro de cantar
encerrado en mi jaula de oro, justamente
una jaula a la medida de mi canción

aveces rio, aveces soy ave,
soy nube taciturna o canción matinal
vivo dividido en miles de pedazos de mi,
fragmentos sin forma regular que
se unen para reír o soñar.
soy sueño disperso.

aveces pienso en ti, con todo el poder que mi alama me deja
soy una bestia voraz de sueños azules, de sueños felices
voy en silencio y cortando el silencio con sonrisitas ridículas
mi boca, cargada de mentiras y de verdades, a mi contentillo

aveces no pienso en nadie, solo en mi
pienso en mi camino y en el lodo de mis pies cansados
Heridos, ampollados.
tanto tiempo vivo, tanto tiempo ausente, como si estuviera muerto.
aveces soy lluvia, otrora consuelo, aveces yo vuelo,
cual ave de fuego.

dic / 2019

martes, 21 de enero de 2020

La Ventana

Sabes? aun no dejo de mirar por la ventana, no dejo de querer escapar de aquí, a veces quisiera correr por ese pasillo que da a ella y saltar entre los vidrios rotos, si, saltar hacia el vacío y no caer, sino elevarme en un vuelo mágico y llegar a ti...Mi pequeño amor imposible.

Me encantaría  tocar tu rostro, mirar tu cara disfrazada con esas gafas que cubren tus ojos lindos, tiernos, llenos de una calma que no puedo describir, esa calma que no tengo ni tendré jamás. 

Lo sé, lo sé, es tan solo una ilusión mas, un amor nonato, algo que no puedo ni siquiera imaginar del todo, porque al hablar de ti, no puedo más que Recordarte llorando en mi hombro, totalmente conmovida por aquella canción que habla de fotos y de amores perdidos,  y me pregunto si acaso supieras, si tan solo pudieras entenderme a través de estas breves letras, Letras honestas  aunque Sombrías como mi conciencia...sin embargo después del vuelo, del salto suicida y los cristales en mi alma, Caigo en vuelo regresivo a mi casa y a ese pasillo y dejo de imaginarte y regreso a la rutina de mi vida, pero Sabes?  Aun no dejo de mirar por la ventana.

Rigoberto Tovar Scott

17 abril del 2008

Solo Se muere una Vez.

Ese día empezó como cualquier otro.
El Salió de la recamara y tomo una ducha, seco su cuerpo con una vieja toalla que tenía la Faz de un tigre Rugiendo, uso las sandalias de Goma que tanto le fastidiaban, pero que por alguna extraña Razón nunca había tirado a la basura, si bien es cierto, lo había deseado muchas veces, pero siempre sentía remordimiento de hacerlo, quizás porque el mundo se encontraba en ruinas debido al consumo desmedido, o simplemente porque en el fondo le gustaba sentir la textura rugosa de Hule debajo de la planta de sus pies mojados, el caso es que se puso esas viejas sandalias y caminó hacia su habitación, se vistió completamente y como premio usó el spray de la botellita transparente de perfume que le regalara su madre en navidad, reflexiono unos instantes pero sin titubear se dirigió al closet de la habitación contigua. 
En la caja fuerte encontró eso que estaba deseando tomar entre sus manos hacía días, era Hermoso, un objeto de culto, nunca lo había perdido desde que su padre se lo regalara en aquellas vacaciones de su juventud. Fue precisamente esa navidad en que se hizo hombre con aquella chica, tan solo tenía 13 años y se sentía orgulloso de haber perdido la virginidad con una chica casi 5 años mayor que él, pero el regalo que le dio su "Viejo" como él solía decirle a su padre, sobrepasaba por mucho cualquier regalo que jamás hubiera recibido, lo tomó, era ligero,Cromado y olía a viejo "Como todas las cosas que tienen clase" pensó. Mientras trataba de guardar imágenes de sí mismo portando aquella joya, se miraba al espejo y se imaginaba todo un presidente, como un actor de Hollywood, o algo por el estilo, imaginaba cómo se vería en el ataúd, cubierto de un smoking negro finísimo, con la corbata de seda italiana que había comprado para la ocasión y con ese Revólver cromado en la mano, como sería su cara? tendría cara acaso? entonces fue cuando pensó que no debía dispararse a la Sien como hacen todos, sino dispararse en la boca con cuidado de que al disparar su viejo "Smith & Wesson" este no le volara la dentadura completa, sino que fuera un tiro , digamos "algo limpio" que entrara y saliera sin causar muchos daños a su cara, Después de Todo, pensaba él, Solo se Muere una Vez y él quería ser un Muerto Bello, un muerto Joven, un Cadáver para Recordar. 

Resuelto el dilema de la dentadura, se sentó en su cama, miro la foto de sus hijos, pidió perdón mil veces mientras derramaba gruesas lágrimas sobre su rostro, abrió la boca, un sudor helado recorrió su frente y un escalofrío subió desde sus pies hasta la punta máxima de su cabeza, pensó en Dios y comprendió que estaba a punto de Rendirle cuentas y mientras jalaba del gatillo, pensó en nunca más volver al mundo.

Durante el funeral, Sus amigos más Cercanos, no dejaban de comentar, lo fino que era ese traje, que la corbata era Impecable, que el detalle del Revólver era una Extravagancia, una de las muchas que Él acostumbro toda su vida, pero que era una pena que la Bala expansiva, le hubiera arrancado casi toda la cabeza, después de Todo Pensaron, él Debió ser más Cuidadoso,  quizás Debió de suicidarse con veneno, o Como hacen los Japoneses Frikis en ese Ritual del "Harakiri" o como sea que se llame y no terminar Siendo un maldito asco que limpiar. 

A la salida del funeral  planearon una noche de copas y alguna película  de vaqueros en casa de uno de Ellos, al terminar la película, decidieron sacar la Urna, todos anotaron su nombre, la hicieron girar y esta vez el elegido Fue Ricardo, -Bien Ricardo- dijeron todos casi al unísono  -tienes 15 Días para elegir el modo, la ropa y el objeto con el que deseas hacerlo- Ten cuidado, le advirtieron todos, piénsalo Fríamente, Recuerda que "Solamente se Muere una Vez". Todos se quedaron callados un par de minutos mirándose unos a otros, esperando que Ricardo se Arrepintiera de la promesa, pero entonces, se rompió el Angustioso silencio que les envolvía y Ricardo solo Comenzó a Reír a Carcajadas...

Ficticio
Ago / 2009


R.T.Scott

El Pasillo

Nunca tuve miedo de Caminar por el pasillo, siempre me detenía a mirar por encima de aquellas flores casi muertas, y veia la luna, veía las nubes corriendo entre el viento que soplaba frío y suave, las veía desbaratarse como aveces los sueños y las pesadillas se derriten. 
Nunca me detuve a mirar a los arbustos, la verdad las arañas me dan algo de miedo, mas con esos colores vivos y encendidos, sus panzas redondas manchadas de sangre y fuego me hacen temerle al mero contacto de sus patas, el solo imaginarlas subiendo por mi mano me produce escalofríos, por eso no me detenía a mirar a los arbustos, por miedo a las arañas. 
Ese pasillo, siempre me gusto para caminar por el, justo en la noche, justo en soledad, me provocaba un sentimiento de abstracción, me distraía en ese pequeño largo recorrido, siempre para entrar siempre para salir y volver, forma parte de las enseñanzas de mi vida, no se porque, el dulce olor a las "huele de noche" me llenaba de calor, de una especie de hechizo manifiesto en mis ideas, porque ese olor me regresa siempre al hogar, al hogar que tuve y que perdi, aveces paso por él cuando brilla el sol, y quisiera que todo fuera noche, que el mundo se apagara entre gemidos, entre susurros de estrellas titilantes en el universo; y oler el suelo húmedo, la pared de ladrillos grises un poco derruidos luchando contra mis manos que se aferran, el olor de esa flor hipnotizante, la luna vigilante a lo lejos y ese aire Frio, Gelido, chocando lentamente contra mi rostro y recordandome, que detrás de esas imágenes, detrás de todos esos sentimientos, estará siempre mi morada eterna, ese pasillo, me dejaba entrar al mundo de los muertos, mirar sus hogares blanquecinos manchados por la lluvia y el olvido, ese pasillo era la entrada al panteón que solía visitar de niño.


Rigoberto Tovar Scott
16/06/2011

Un dia te conoci.

Que dulce me parece ahora la lluvia, quizás será una forma de encontrarme, quizás es una parte oculta de mi mismo, porque ahora que me atrapa en mis recuerdos, empiezo a deshojarme en las memorias, memorias de ti, de mi, de mis primeros besos, de mis primeras fotos, de aquellas cosas lindas que sembraste en mi para siempre, cuando éramos cantantes, filósofos, estudiantes, libertadores, todo amor, todo paz, todo fe, todo Luz, todo llanto, todo día, todo noche, Puros amaneceres, atardeceres cálidos, cero drogas, cero guerras, cero furia, cero panza, cero anemias, cero angustias, tantas cosas  que me parecen lejanas y tan extrañas, que parece mentira que alguna vez te conocí.
Que inocente me recuerdo entre tus manos, la primera vez, la primera de todas, si,  es difícil recordar quien fue la primera y quizás la única, porque los hombres no tenemos memoria suficiente, pero,  y tú? Me recuerdas? Sabes de mi? lo que ha pasado? Cuanto he caminado queriéndote encontrar, si, deambulo en  las calles de la ciudad buscando una foto tuya, aquella donde estas mirando al cielo, ese cielo que se parece tanto a ti, tan lindo, tan fresco, tan resplandeciente.
Ojala pienses en mi y derrames una lagrima, por el amor bonito, por el tequila, por la velas blancas, por el incienso de mirra, porque nos conocimos, porque prendido estoy de tus ojos negros, porque jamás podre olvidarte, porque te quise tanto y aun lo hago, porque “nunca significaste nada para mí”, porque los dos nos ignoramos aquella vez, porque aun usas ese perfume que te regale, por que fuiste y seguirás siendo parte de mi alma, aunque ya  no habitas  este corazón, porque te saliste para siempre, porque me dejaste llorando aquella tarde, porque tuve que aprender a vivir sin ti y porque a veces sin querer queriendo suspiro en silencio por lo que fue mi primer amor.

Ficticio

Rigoberto Tovar Scott
12-jun-08

El Fin Del Mundo

Comenzare mi relato, Recordando los años aquellos de mi infancia, cuando solía quemar envases viejos de plástico y jugar a ser Dios con las hormigas, decidir, Cual vive y cual muere era una tarea simple, una elección Inocentemente Malvada, o luchar contra del viento, sosteniendo una rama de espinas esperando que quedaran atrapadas algunas de las miles de libélulas que atraídas no sé por qué, acudían en los meses de julio y agosto.
Mis Recuerdos de la niñez son algo vagos, no sé qué edad tendría cuando escuchando esas conversaciones que "Los niños no deben oír" me quede impactado por quizás el resto de mi vida. Era navidad en casa de mis tíos, los adultos tomaban sus cervezas y festejaban bailando con música norteña, típica de mi Monterrey de la infancia, y alguien de mis tíos dijo, -El fin del mundo será en el año dos mil- si y todo lo que existe será destruido. Añadió, Entonces rápidamente hice cuentas, y mi mente de niño se rompió entonces, porque las cuentas decían que moriría irremediablemente a los 24 años.
Muchos años de mi vida, Cada diciembre viví Atormentado por esas palabras que me marcaron quizás por eso Odio las navidades porque me hacen sentir cerca de la muerte, de la catástrofe, cerca del fin del mundo, Entre los miedos y mi vida, Llego esa noche Fatídica, ese día me desperté deprimido para variar, por aquel entonces la ausencia de trabajo y un nuevo porvenir se abría ante mi vida y marcaría el inicio de una etapa Dorada, yo, tenía miedo que todo terminara ese día, pero la noche corrió y llego el amanecer del 2001 sin un terremoto siquiera...

Qué lejos ha quedado la época de las libélulas en las ramas de Espinos, que lejos ha quedado ya la imagen que tenia del aquel cerrito humilde de mi infancia.
El otro día, recordaba la tragedia del fin del mundo con unos amigos mientras reíamos de esta historia, que a algunos parecerá fantástica, o quizás simplemente se reflejen en mis líneas, Ahora a 11 años de mi edad límite, Espero un mundo inteligente para mis hijos, un mundo Vivo, un mundo palpable, que se pueda respirar, y se pueda admirar, Pero Aun tengo miedo del fin del mundo, Odio la navidad por ese Recuerdo, creo que jamás lo supe hasta que recordé que el mundo "Habría de acabarse en el año Dos Mil".

Rigoberto Tovar Scott


Remembranzas.

7 marzo 2011

Se Fue.

Se fue, Simplemente no volteo, pero dejo a su paso, estrellas que brillaran incluso después de su muerte
Se fue, paso sin detenerse, y quizás la lluvia es mi consuelo
Porque  esta llama no se apagara, seguirá brillando largamente, borrando con su luz, los miedos que me atormentan, será como una balsa en medio de mi mar embravecido, rescatándome de mi mismo, y de todos mis oscuros presagios.
Se fue, y quizás nunca me vio, pero yo si lo vi y eso es lo que cuenta. Cuentan las horas largas como los sueños, cuenta el sudor derramado en cada verso, cuenta también mis lagrimas inexistentes, mis penas escondidas ahí, esperando, listas a atacar, pero siempre temerosas.
Cuentan también los miles de ojos expectantes, los miles de coros ensordecedores, las palmas rojas de tanto chocar y chocar.
Y  la risa, que hay de la risa?  Pasajera amiga, siempre presente, siempre limpia, hermosa.
Se fue, y dijo que volvería, mientras su capa azul cubría su cabello enmarañado, sus ojos de niño triste, su cara marcada por los años,  su fiel guardián lo acompaño en su huida. Se fue y dijo que volvería, a esta su casa, esta su tierra también, porque  uno no pertenece a donde nace, sino a donde más se le quiere.
 Se fue pero volverá a inundarlo todo con su pena, con su canto, con su poesía, y aquí estará su gente, su ciudad y su palacio, esperando hasta que vuelva.

Crónicas de un Adiós

Rigoberto Tovar Scott
23 oct. 07
A Robert Smith

El Final

El final

Estoy en Éxtasis, pierdo la batalla contra mi. Porque no puedo dominar mis ganas de vivir lo que me resta por vivir. 

Si, yo se que moriré antes que tu, y que me desintegrare como en aquella canción que tanto me gusta oír.
Cuando? aun no lo se y eso es parte de este juego tan atractivo, el intentar bordear los sueños y redescubrir en cada madrugada que veo llegar , lo que he de privarme cuando la muerte me gane.

Pero esto no es una despedida diré, esto es mas que nada el principio de un adiós, algo que durara aun después de extinguirse el ultimo beso que te dé, porque a pesar de no ser eterno Tendrá la fortuna de renacer Cada mañana, cada momento que me añores, cada ves que susurres mi nombre, cada madrugada que mirando las estrellas me confundas con una lagrima que Cae de tus bellos ojos.

Y así Sera, permaneceré Indestructible, joven, Grato, Amado en un Recuerdo inmortal, y por lo tanto tan solo es el principio de un Adiós mas no el final, aunque el final (como dice esta Canción que me gusta oír) siempre Llegara.

Crónicas de Un Adiós
26 Junio 2001

Rigoberto Tovar Scott