Que hermoso es caminar bajo la lluvia.
El Frío corta mi rostro en lágrimas que yo no he llorado, pero que calan profundamente en mi interior.
Así, bajo la lluvia.
Las miradas Curiosas no saben Ni a dónde voy ni de dónde vengo.
Solo soy un alma más que se difumina a la distancia.
Es el ritual que tengo desde niño.
Al correr y reír bajo la lluvia también puedo llorar y nadie lo sabrá.
Bajó está lluvia, mi pequeño mundo desaparece y solo queda mi alma en la tormenta, lágrimas frías desde mi interior.
Las cosas que hay dentro de mi. Los tesoros que he guardado, se disulven poco a poco y me dejaran ser libre una vez más.
Así que hoy, disfrutaré la lluvia. No moriré, ya yo había muerto antes.
Y No se siente lo mismo. Eso lo sé.
El Guardian de Tesoros.
Rigo Tovar Scott
28 Jul 21