Quiero.
Busco una mujer que me entienda
Mi trabajo, mis aficiones.
Que las comparta, aunque no sea lo suyo, aunque solo sean mis suposiciones.
Que tenga culo grande, me gusta el cielo.
Pero si no lo tiene no importa, una mujer es mil veces más hermosa cuando dejas de ver su trasero y empiezas a notar sus sentimientos. Lo que le gusta.
El rostro de una mujer sonriente es más hermoso que mil culos bonitos.
Me gusta que sea madre, aunque no tenga hijos y aunque no fueran los míos.
Me gusta una mujer con la capacidad y la ternura para saber enseñar, enseñarme a mi. Que todo lo quiero aprender.
Que se ría conmigo y para mí. No de mi.
Una mujer con sentido del humor, con alegría en el rostro, puede hacer más llevadera una vida difícil. Una persona con el espíritu adusto y gris, solo me arrastraría a un infierno.
Busco una mujer imperfecta, pero perfectible. Que me deje ser su límite y que sea el mío. Ser también el barro en el que ella moldea sus necesidades. Cumplirlas y tracender el mundo a su lado juntos.
Busco una niña de ojos negros, de calida voz, de grandes sueños y corazón de oro.
Noble y tierna, pero a la vez que sea Fiera, guerrera y Desalmada, que sepa pelear y cuidar lo suyo.
Quiero una mujer amable, inteligente pasiva y compasiva. Que no sea una marioneta ni un titiritero. Una mezcla entre la calma y la guerra. Gente de grandes Sueños. Que busque está paz que yo le ofrezco.
Porque yo no soy poca cosa. Ofrezco mi devoción a una causa, mi esfuerzo por vivir mejor día a día. Mis desvelos, mi tristeza y mi coraje. Mi garra, mi espada, mis sueños y mi mente, Clavada al suelo firme, como la mañana que llega siempre.
Ofrezco la vida y ofrezco el alma.
Rigoberto Tovar Scott
4/ Jun / 21