miércoles, 6 de noviembre de 2019

Yo Nunca Supe Su Nombre

Yo nunca supe su nombre.
La veía caminando por la calle día a día.
Su mirada tierna, la sonrisa alegre
El sol la hacía brillar como a nada en el mundo.

Nunca la conocí, pero recuerdo el tono de su risa
El perfume que rodeaba su aura inmaculada
La cadencia de sus pasos, y la secuencia de movimientos al sujetar sus libros.

Nunca supe su nombre, Podría Ser Helena o María, todos los nombres en uno, el más raro o el más Memorable, nunca lo sabré, sin embargo, nunca hizo falta un nombre para ese rostro tan lindo.

La recuerdo por las tardes, en el porche de su casa, pintando un cuadro que nunca podía terminar.
La gracia y la fragilidad de sus manos iluminando el lienzo con colores brillantes
Su mirada atenta mientras su mano izquierda tocaba ligeramente su mentón y sus labios rosas.

No solo recuerdo eso, sino también las canciones que le gustaba elegir en aquella vieja rocola de la pizzería, su bebida favorita, la cara de sus amistades y la sonrisa compartida al hablar de la película recién vista en el autocinema.
No la conocí, jamás me presenté con ella, Quizás por Miedo, Quizás por Mi Inocencia.
Pero me encantaba verla, tan cercana y a la vez tan lejos. Inalcanzable, una verdadera pieza de arte en un mundo fracturado y doliente, un mundo agonizante.
Yo Siempre estuve ahí, pero jamás me miró. Mi presencia nunca fue razón para posar su atención en mí. Tan solo formaba parte de un mundo ajeno y en animación suspendida, congelado.

No me duele perderla porque jamás fue mía, me duele que jamás pude verme directamente en sus ojos cafés, ni escuchar su voz diciendo mi nombre.
Me duele saber, que siempre hay cosas que no podemos tocar, ni sostener firmemente como si se lo robara a la muerte.
Solo me quedo con su risa al viento, su perfume matinal y la forma en que sujetaba ese flequillo que caía en su cuello.
Me quedo con la luz y con la sombra, la humanidad y la belleza de Miguel Ángel, la Soledad y Su condena.
Nunca supe su nombre pero me acuerdo de su existencia. Eso me hace Feliz.

Crónicas de un Adiós.

Rigoberto Tovar Scott

Junio 2019


Sueño Tardío

Si algún día puedo decir sin miedo alguno, que es lo que más me gusta de ti, tendría que decir que todo. 
Desde tus ojos negros hermosos hasta la forma que sonríes, desde tu cabello negro y rizado, la comisura de tu boca, tu cuerpo perfecto.
También debo decir que me encanta tu alma, tu juventud y tus modos niñatos, consentidos.
Debo decirte también que me gusta tu piel clara y las formas que completan tu lienzo perfecto, tus marcas de guerra, tus heridas, esos tatuajes.
Pero no hay nada que me guste más de ti, que tu voz; Esa forma en que cantas las palabras, cómo se deslizan por tu boca, como llenan el mundo con frases ciertas y falsas a la vez. 
Me gusta tu forma de hablar, de decir, de contar y el romance hermoso que arrastra tu personaje, tu creación, esa que tú crees que eres sin estar segura tampoco.

Si pudiera decirte que me gusta mas de ti. No podría jamás decírtelo, porque me gustas toda completa, pequeña musa, pequeño sueño tardío.

Rigoberto Tovar Scott


La Luz de Tu Mirada

No he podido olvidar la luz de tu mirada. Esa que una ves hechizo mi alma para adentrarse en ese espacio y llenarlo por completo.

Debo estar maldito, porque siempre pienso en ti, Aunque tú me hayas olvidado, aunque me haga daño recordarte a diario. No existe momento en mis días en el que no piense en ti.

Es un Suplicio, el dolor de mil vidas quemando mi piel, llenando mis sueños de pesadillas y vacíos sin final. Es escuchar mil veces o millones de veces la misma canción, esa que aprendí a cantar para ti, pensando en ti. 
Todo se reduce a unas cuantas líneas y cientos de recuerdos que me abruman. Sin embargo la busco y me gusta escucharla porque me guarda un poco de ti, guarda toda esa nostalgia que tengo por ti. Por eso podría millones de veces Mirar tu retrato colgado en el tapiz interior de mi conciencia.

Cuántos sueños imposibles de acallar, cuantos corazones rotos por tu ausencia y por mi delirio, por mi estupidez. 
Lo supe entonces como lo sé ahora, Qué no podría ser libre nunca más, que tú no lo permitirías, porque en esa mirada imprimiste todo tu candor, toda tu inocencia, toda tu verdad y Toda tu magia.
Jamás existirá alguien que haya muerto tantas veces por ti, como yo. 

Cada recuerdo, cada lágrima, cada sueño montado en la irrealidad son en tu honor, en honor de las barcas llenas de sueños rotos que viajan por el infinito de mi memoria.

Tu mirada. me hace prisionero del tiempo y el espacio.
Un Prisionero eterno.

Rigoberto Tovar Scott

Canciones Para Euterpe

Junio 2022

Dueña del Sueño

Usted es dueña, de unos ojos que me hieren en el alma. Usted es risa, mi amor.
Y esa risa me convierte un mar en calma
Usted es sueño, ese sueño que me Dió Dios pa' soñarla.

Rigoberto Tovar Scott

Indescifrables

Quizás la vida solo sea, cantar hasta, que la tristeza se diluya y así incendiarnos lentamente, palpitantes, verdaderos, indescifrables. 

Rigoberto Tovar Scott