Era solo un hombre destruido.
Traicionado, Abandonado a su suerte.
Lo vi y fue la única manera de demostrar mi gratitud por tanto Amor que me brindó
Supe y así fue, que el final estaba cerca.
Lo único que no podía conciliar era su dolor
Su sufrimiento, su fragilidad.
Le bese los pies, de verdad. como a un Cristo Sagrado, Esperando que un milagro ocurriera, pero ese milagro nunca pasó.
Mi padre ya sea había ido para siempre. 🖤
Nov 2021
Crónicas de Un Adiós
Rigoberto Tovar Scott