Lo se, no pude más y me rompí.
Si. Me rompí por dentro, muy profundo, muy doloroso.
Y comencé a gritar, a manotear y a llorar.
En mi rabia olvide todo ese amor que me hacía único y si, lo reconozco, me rompí.
Me vi morir mil veces, soñé la muerte cada día y cada noche, aún le temo a esa sensación de abstracción. A la Sensación de Soledad.
Busque la luz, me abandonaba siempre, me convertí en eso que nunca quise. Ese hombre en mi pasado siempre está ahí viendome, marcando mis pasos como si fueran suyos. - ¿Que Poder Tiene mi Padre Sobre mi, Ahora que está muerto?
Porque no soy Dueño de mi Destino?
Porque mi vida se volvió este infierno?
Ella me Ama? Ellos me Aman?
Para que nací? Por qué no mori ese día? Voy a Morir Hoy?
Papá, Voy a morir ya? -
Sin música. Mi vida es gris. Solo espero a mi trabajo aveces para ser feliz. Para mirar el horizonte, para ver la luz del universo reflejada en mi cara.
Cómo si siempre hubiera estado ahí esperando.
Pero entonces, esos Días de muerte y Encierro, esos Días de Soledad y Tribulación. -¿Cuánto falta para que esto acabe?, Dios mío Ayudame-
Pasaron Meses y las Noticias eran lobregas, oscuras epifanías.
La Muerte Está Cerca, Que Nadie Duerma.
Y seguía Roto. Hasta la médula, hasta el inconciente y también de manera conveniente.
Y la Música me Salvó, Bailar me hacía llorar por dentro, me conecta con mi mejor yo. El único que sabe del dolor y Sufrimiento de los que morimos en el arte.
Por qué si. Estaba muriendo, cada vez, cada día, ese encierro fue la muerte, fue el infierno, fue mi infierno, ni más ni menos.
Ahora que parece que ya ha terminado, me encuentro con un ser de Dos años. Nuevo, algo extraordinario, algo duradero.
Esta Ave De Fuego, ha vuelto a Volar, a reír y también a cantar.
Y en ese Sueño, en esa libertad, me regenero, me reconstruyó, me reanimó, me reescribí, me transmuto.
He Vencido, y Aunque perdí Todo y aveces pecando de Vanidad , me Reconozco Fuerte, Me Sé Guerrero
Pues lo que he perdido lo recuperaré al Doble, por la Gracia de Mi Dios.
Venceré, Aún no se ha visto Lo Último de Mi.
Lo único que No perdí en el proceso de mi destrucción fue la Fé.
Esa aunque estuvo como una flama azul, jamás me abandono. Y Doy Gracias Al Destino por eso.
Rigoberto Tovar Scott.
1 /Nov/ 22