jueves, 17 de marzo de 2022

Desata pues, mi niña, con un beso el nudo que ata mi corazón a ti. 
Porque me va la vida en recordar, en llorar y sufrimiento.

Corta ese hilo rojo que ha unido mi pensamiento al tuyo. 
Ya no lo Quiero.

Dejaré que tus hermosos ojos negros. Los cuales pusieron un embrujo en mi, se priven de mi vista y de mi sonrisa.