La mar revuelta.
Es Sobrecogedor, el sentimiento de ir navegando en un mar enorme, cuando piensas que te va a engullir una ola gigante, sin saber cómo, te mantienes a flote. Pero el mar tiene hambre, está sediento de mi sangre y mi llanto, no tengo tiempo de pensar, tengo que reaccionar nuevamente, ahí viene otra ola.
Es difícil esta vida, cuántas veces mi rostro se ha cubierto de tristeza, cuantos sueños he visto perderse entre las aguas azules, cuanto tiempo invertido en remar para no encontrar un puerto seguro.
Aveces me atrapa un torrencial, una lluvia inmensa que no me deja ni ver a la distancia, otras veces la noche clara me deja ver miles de estrellas en el firmamento, las noches tranquilas son hermosas, tengo la facultad de escuchar el canto de las sirenas, el murmullo del viento raspando la suave superficie de las aguas.
Se podría pensar que soy una especie de náufrago, pero nada más lejos de la verdad, soy un Explorador buscando un cielo nuevo, soy un Marino casado con la barca. Yo elegí este modo, yo tomé las redes y salí a buscar un sueño, aún no lo he encontrado. Debo prepararme, se viene otra tormenta.
Rigoberto Tovar Scott
14/10/17
14/10/17