El Día Estuvo Fatal, casi 5 horas de autopista para después llegar a un
poblado lleno de nada, así es, nada más que tierra y un escenario enorme de 20
por 30 metros, muchos rostros, muchos nombres, canción tras canción, solo podía
pensar en la comodidad de mi casa, solo podía pensar en el Éter Azul.
La mañana me sorprendió como algunas otras, Ella seguía desnuda en mi
cama y ligeramente cubierta con las sabanas, le admiraba en su calma, mi mente
Irreal jugaba con la idea de que estuviera muerta mientras aspiraba ese perfume
con olores cítricos muy cerca de su cabello negro y largo como la noche.
Lentamente recorrí la sabana para admirar su desnudez, puede ser que no
Recordara su nombre pero recordaba su cuerpo chocando contra el mío en un rito
guerrero, un acto de Fe, un Festival de lujuria y ternura, algo completamente
Delicioso y enigmático “Per Se”. De pronto repare en el tatuaje de color negro
con forma de dragón justo en medio de donde la espalda se convertía en la
Gloria, la gloria de los Hombres libres, los hombres que sabemos amar a las
mujeres, Veía la textura de su piel, esos pliegues blandos de piel blanca como
la leche cubierta de tinta negra, extendida firmemente con habilidosos trazos,
decidí escurrir mi lengua por todo el tatuaje, era tibio y se podía sentir el
realce de las escamas, en mi boca aun permanecía el ligero sabor afrutado del
Ginebra de la noche anterior, pero ahora me regocijaba saboreando el alma de
esta mujer Fascinante. Entonces Recordé Algo que de manera selectiva casi
olvide, eran casi las 10 de la mañana del día Miércoles, automáticamente me
impulse de la cama y corrí hacia mi estudio completamente desnudo, encendí la
luz y me arroje contra mi sillita giratoria de piel negra, prendí mi
Computadora invadido por la ansiedad, en ese momento, llegaron a mi mente todos
esos pequeños detalles que ignore la noche anterior, el pueblo no estaba
desierto, vibraba con miles de gentes, las hermosas plazas del centro estaban
atestadas de luces y risas, los niños jugueteaban reventando pompas de jabón
que alguien arrojaba cerca de una fuente danzante que era iluminada por luces
rojas de estrobos, una Banda de Soldados tocaba Danzones mientras parejas de
ancianos vestidos a la usanza Cubana bailaban con toda la pompa que amerita tan
cadencioso ritmo. Mmientras el logotipo de Windows 7 aparece poco a poco entre
la obscuridad en mi pantalla, recuerdo el show, lleno de aplausos y mucha gente
gritando mi nombre, el nombre que fue de mi padre antes que yo, y la veo claramente,
alta, Hermosa, es un magneto, es una Yegua, como dicen mis amigos Argentinos
del Shaiya. De pronto regreso de mis recuerdos y ahí está, cliqueo la imagen
hermosa de su rostro blanco de cabellera negra y larga, y se abre el Éter para
mí, selecciono mi disfraz y lentamente veo abrirse un mundo que he visitado
miles de veces, veo a mis iguales, mis compañeros, escribir mi nombre Secreto,
y apurar mi llegada, -Ven, Ayúdanos- en ese momento ya no soy yo, ahora soy
miles de datos corriendo por el rio de la información, ahora soy un asesino, un
Despiadado, un guerrero inmortal Buscando descargar mi justicia y mis
frustraciones, quiero matar al Dragón y matar al presidente, quiero que muera
de un golpe fulminante, quiero dañarlo y que sufra, quiero ajustar todas mis
desigualdades, mis más callados sufrimientos e inseguridades, quiero golpear a
mi Vecino, o a la mujer Chismosa de la tienda, ansió la muerte y la perdición,
el fuego y el hielo, el lado de la luz y la obscuridad, golpe y golpe, sangre y
sangre, mis dientes crujen, mi pupilas se contraen, mi boca se reseca, mis
manos se vuelven frías y tensas, sigo golpeando, -Dios, porque le hago tan poco
daño? me pregunto- sigo apretando los botones, duramente, fuerte, inagotable,
es como un sueño sin fin, sexo virtual, Yo y Daniella, yo y la diosa. Casi
muero y algunos de mis compañeros caen de la Red de sueños, unos mueren
quemados por el Dragón, engañados por la política monetaria mundial, engañados
por el narco, engañados por la vida, -Golpea, no mueras- grita alguien que creo
conocer en el fondo de mis audífonos, ya no temo nada, quiero eyacular mis
frustraciones, quiero un orgasmo de Bendiciones, entonces lentamente Veo mi
pantalla Brillar, y letras rojas imaginarias en mi mente -Murió Críptico, murió
Felipe Calderón y Doña Mary la de la tienda, HAZ SALVADO AL MUNDO-.
Lentamente me relajo en el fondo de mi silla, respiro aliviado y famélico, suelto las
teclas y entonces me doy cuenta del Frio, así es, aún sigo desnudo mientras en
la pc me dice que allá afuera hay un clima de 1° me despido de mis amigos, doy
las gracias a todos, invento cualquier excusa para zafarme de ayudar a alguien
y me voy directo a mi habitación, ella aún está dormida y desnuda. Simplemente
no dejare pasar la oportunidad, cierro las persianas y me dispongo a entrar
nuevamente en otro mundo, “El Mundo de Daniella”.
Ficticio.